TODOS LOS SANTOS Y FIELES DIFUNTOS: UNA TRADICIÓN QUE MANTIENE VIVA LA MEMORIA Y LA ESPERANZA
El cementerio Sagrado Corazón de Jesús fue escenario de una jornada de oración y recogimiento, con la celebración de distintas misas y la presencia de familias que se acercaron a recordar a sus seres queridos. También hubo un operativo municipal, actividades comerciales y un importante movimiento de emprendedores. El padre Gustavo Leiva, de la parroquia San Francisco de Asís del barrio Patricias Argentinas, destacó el profundo significado religioso y cultural de esta conmemoración.
Como cada año, las celebraciones del Día de Todos los Santos y del Día de los Fieles Difuntos convocaron a numerosas familias en el cementerio Sagrado Corazón de Jesús, en una jornada atravesada por los recuerdos, la emoción y las expresiones de fe.
La conmemoración, profundamente arraigada en la cultura del norte argentino y particularmente en Jujuy, representa mucho más que una visita al lugar donde descansan los seres queridos. Es una tradición que reúne creencias religiosas, costumbres ancestrales y vínculos familiares que se mantienen vivos a través de las generaciones.
En ese contexto, el padre Gustavo Leiva, sacerdote de la parroquia San Francisco de Asís del barrio Patricias Argentinas, compartió una reflexión sobre el significado de estas fechas y el mensaje que la Iglesia busca transmitir a la comunidad.
"Hoy es un día que está lleno de muchos recuerdos; también de tristeza, porque extrañamos a las personas que se nos han ido, que se nos han anticipado. Pero también es un día para reafirmar la fe en la Resurrección", expresó.
En ese sentido, recordó una frase que solía utilizar un amigo consagrado para saludar durante esta celebración: "Feliz Día de la Vida". Una expresión que, según explicó, resume el sentido de esperanza que propone la fe cristiana frente a la muerte.
"Si bien venimos a ver gente que ha partido, venimos sobre todo trayendo la luz de la Resurrección a nuestro corazón, sabiendo que la historia de estos hermanos que han partido no ha terminado, sino que su vida se ha transformado y nos esperan en la casa del Padre cuando Dios nos llame también a nosotros", sostuvo.
CINCO MISAS Y UNA JORNADA DE ORACIÓN
Durante la jornada, la comunidad parroquial organizó cinco celebraciones eucarísticas en el cementerio Sagrado Corazón de Jesús, distribuidas entre la mañana y la tarde, con la participación de sacerdotes de distintas comunidades religiosas.
Las misas comenzaron a las 8, con la celebración presidida por el padre René Ruiz. Posteriormente, el padre Marcelo Yucra, de la parroquia del Milagro, estuvo a cargo de la segunda celebración, mientras que el padre Gustavo Leiva presidió la misa de las 11:30. Durante la tarde se realizaron otras dos celebraciones, a las 17 y a las 18:30, completando así el programa religioso previsto para esta conmemoración.
Además de las misas, el padre Leiva recorrió distintos sectores del cementerio para bendecir las sepulturas a pedido de los familiares. También se recibieron intenciones para recordar y elevar oraciones por los seres queridos fallecidos.
En cuanto a la continuidad de las actividades religiosas, desde la parroquia San Francisco de Asís se informó que mañana se celebrará únicamente la misa habitual de las 20 en el templo parroquial.
OPERATIVO MUNICIPAL Y PREVENCIÓN SANITARIA
La importante concurrencia de vecinos también demandó una organización especial en los alrededores del cementerio. La Municipalidad de Libertador General San Martín desplegó un operativo con inspectores de tránsito y trabajadores de distintas áreas municipales, que estuvieron presentes para acompañar el desarrollo de la actividad, ordenar la circulación y colaborar con los servicios necesarios durante la jornada.
Entre las tareas preventivas se destacó la colocación de arena en sectores del predio, una medida destinada a evitar la acumulación de agua y la formación de posibles criaderos del mosquito transmisor del dengue.
De esta manera, además del acompañamiento a las actividades religiosas, el operativo contempló aspectos vinculados con la organización del espacio público y el cuidado de la salud de la comunidad.
EMPRENDEDORES Y MOVIMIENTO COMERCIAL EN LOS ALREDEDORES
La jornada también generó un movimiento económico en las inmediaciones del cementerio. Sobre la vereda del Sagrado Corazón de Jesús se instalaron distintos emprendedores, dando lugar a una especie de paseo gastronómico donde los visitantes pudieron encontrar diferentes propuestas de comidas.
A esta actividad se sumaron artesanos y emprendedores que ofrecieron flores artificiales elaboradas de manera artesanal, mientras que los vendedores habituales de flores también estuvieron presentes con sus puestos, como ocurre tradicionalmente durante estas fechas.
La presencia de estos espacios comerciales permitió generar una alternativa de trabajo e ingresos para distintos trabajadores independientes, en una jornada que movilizó no solamente a las familias que acudieron al cementerio, sino también a quienes encontraron en esta celebración una oportunidad para ofrecer sus productos.
UNA JORNADA MARCADA POR EL CALOR Y EL VIENTO
Las condiciones climáticas también fueron parte de la jornada. El intenso calor se hizo sentir durante buena parte del día, con temperaturas elevadas en Libertador General San Martín, a lo que posteriormente se sumaron fuertes correntadas de viento que acompañaron las últimas horas de actividad.
Pese a estas condiciones, las familias mantuvieron la tradicional visita al cementerio para dejar flores, compartir momentos de oración y recordar a quienes ya no están.
EL CEMENTERIO, UN LUGAR DE ESPERA Y ESPERANZA
En otro tramo de su reflexión, el sacerdote hizo referencia al significado de la palabra cementerio, que proviene del griego y está asociada a la idea de dormitorio o lugar de descanso.
"Es el lugar donde duermen nuestros seres queridos esperando la Resurrección. Entonces venimos acá con la esperanza puesta en el Dios de la vida, sabiendo que Él nos va a llamar a la Resurrección un día, a todos nosotros, a los que han partido y a nosotros también cuando el Señor nos llame", explicó.
Finalmente, dejó un mensaje que invitó a reflexionar sobre el sentido de la existencia y la importancia de no aferrarse exclusivamente a las cosas materiales.
"Este día nos recuerda que ninguno se queda aquí para siempre, que todos algún día vamos a ser llamados. Y cuando Dios llama todos tenemos que ir, sea pobre, rico, viva bajo el puente o viva en un palacio, todos tenemos que ir a su encuentro. Entonces no podemos aferrarnos a lo que pasa, sino hay que poner el corazón en el Dios de la vida", concluyó.
Así, entre las visitas al cementerio, las oraciones, las misas y las tradicionales ofrendas familiares, Libertador volvió a vivir una de sus expresiones culturales más profundas. Una celebración en la que el recuerdo de quienes partieron convive con la fe, la identidad de los pueblos, el trabajo de los emprendedores y la esperanza de mantener vivos los vínculos que trascienden la ausencia.
















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