Advierten sobre los peligros ocultos de explosivos enterrados en áreas rurales
- Christian Ariel Rodriguez
- 14 abr
- 2 Min. de lectura
La presencia de remanentes explosivos provenientes de antiguas actividades de exploración sísmica constituye un riesgo potencial, aunque poco visible, en determinadas zonas rurales del norte argentino. Estos materiales, utilizados de manera legal en el pasado, pueden permanecer enterrados durante años, por lo que resulta fundamental promover la concientización y la adopción de medidas preventivas para resguardar a las comunidades.
En este contexto, esta mañana se llevó a cabo una capacitación en el Centro Cultural San Martín, destinada a personal policial, municipal y trabajadores vinculados a tareas en terreno. La jornada tuvo como objetivo brindar herramientas para la identificación y gestión segura de riesgos asociados a este tipo de materiales.
La actividad estuvo a cargo de representantes de The Development Initiative (TDI), organización especializada en la mitigación de amenazas explosivas. Durante el encuentro, se compartieron conocimientos técnicos y protocolos de actuación ante la eventual detección de estos artefactos.
La Dra. María Paula Cepeda, abogada y Oficial de Enlace Comunitario de la empresa, destacó:
“Esta es una tarea de prevención. Lo que estamos realizando es socializar herramientas y conocimientos esenciales para la identificación y gestión de riesgos asociados a materiales explosivos. La idea es que el personal que pueda encontrarse con alguno de estos elementos en zonas rurales sepa cómo actuar de manera segura y responsable”.
¿Por qué existen remanentes explosivos en zonas rurales?
En diversas regiones del norte argentino, especialmente en áreas donde se realizaron tareas de exploración petrolera, se utilizaron cargas explosivas denominadas boosters sísmicos. Estas herramientas permitían obtener información del subsuelo para la localización de recursos naturales.
Su presencia puede deberse a distintos factores, entre ellos:
Actividades legales de exploración: En el marco de estudios geofísicos autorizados, se emplearon explosivos para la búsqueda de hidrocarburos.
Materiales no recuperados: Algunas cargas que no detonaron o no fueron retiradas oportunamente pueden permanecer enterradas con el paso del tiempo.
Procesos naturales: La erosión del suelo y las lluvias pueden desplazar estos elementos hacia la superficie.
Estas circunstancias hacen necesaria la adopción de medidas preventivas para minimizar riesgos, especialmente para quienes desarrollan actividades en áreas rurales.
Riesgos potenciales y medidas de prevención
Si bien no se trata de hallazgos frecuentes, la manipulación indebida de estos materiales puede resultar peligrosa. Entre los riesgos potenciales se destacan:
Lesiones personales: Una detonación accidental puede provocar daños físicos graves.
Impacto en la actividad productiva: La incertidumbre ante posibles hallazgos puede afectar labores agrícolas y ganaderas.
Consecuencias ambientales: Una explosión podría generar daños en el entorno natural.
Limitaciones al desarrollo: La presencia de estos remanentes puede obstaculizar proyectos de infraestructura.
Por ello, las autoridades y organizaciones especializadas recomiendan adoptar medidas de prevención y actuar con responsabilidad ante cualquier hallazgo sospechoso.
Recomendaciones ante un posible hallazgo
No tocar ni manipular el objeto.
No tirar de cables ni intentar retirarlo.
Señalizar el área y evitar que otras personas se acerquen.
Informar de inmediato a las autoridades competentes.
Este tipo de iniciativas refuerza la cooperación entre instituciones y contribuye a la seguridad de la población, promoviendo la prevención y el conocimiento como herramientas fundamentales para la protección de la comunidad.














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