PARO NACIONAL DE PROFESIONALES DE PAMI: RECLAMAN UNA ACTUALIZACIÓN DE HONORARIOS Y ADVIERTEN SOBRE LAS DIFICULTADES EN LA ATENCIÓN
Los médicos de cabecera y odontólogos que prestan servicios para el Programa de Atención Médica Integral (PAMI) iniciaron este martes un paro nacional de 96 horas, que se extenderá hasta el viernes 16 de octubre, en reclamo de una actualización de los honorarios profesionales. La medida vuelve a poner en debate las condiciones de atención de jubilados y pensionados, en un contexto de cuestionamientos por los valores que reciben los prestadores y las dificultades para acceder a distintas prestaciones.
En diálogo con InfoYungas, el doctor Pablo Zorrilla, médico generalista y de cabecera de PAMI, matrícula profesional N.º 4000, explicó que el principal reclamo del sector está relacionado con el sistema de pago por cápita, mediante el cual los profesionales reciben un monto fijo por cada afiliado asignado.
Según señaló, actualmente ese valor es de $2.700 por afiliado, una cifra que considera insuficiente frente a los costos que implica sostener la actividad médica. El reclamo nacional busca elevarlo a $4.500.
“Volvemos a lo mismo, la falta de actualización de honorarios”, expresó Zorrilla, quien sostuvo que los médicos de cabecera cumplen un papel central en el funcionamiento del sistema, ya que constituyen la primera instancia de atención y gestionan recetas, derivaciones y solicitudes de estudios para los afiliados.
El profesional también manifestó su preocupación por los cambios en las coberturas y las dificultades que, según describió, enfrentan los adultos mayores para acceder a especialistas, estudios por imágenes y distintos elementos necesarios para su atención, como sillas de ruedas y órtesis.
En ese sentido, indicó que algunos afiliados deben afrontar gastos particulares para acceder a consultas especializadas y que conseguir turnos puede convertirse en un proceso complejo. Estas situaciones, advirtió, repercuten especialmente en las personas mayores que necesitan controles frecuentes y tratamientos continuos.
EL IMPACTO DEL PARO EN LOS AFILIADOS
Zorrilla explicó que la adhesión a una medida de fuerza presenta dificultades particulares en localidades del interior, donde los profesionales mantienen un vínculo cercano con sus pacientes.
Según estimó, en el ámbito de atención al que hizo referencia trabajan entre siete y ocho médicos de cabecera que atienden a una población de aproximadamente 6.000 a 7.000 afiliados de PAMI.
El médico reconoció que resulta difícil interrumpir la atención cuando los pacientes necesitan recetas o controles por enfermedades crónicas, como hipertensión y diabetes. Por ese motivo, señaló que el impacto de las medidas de fuerza puede ser diferente según la adhesión de los profesionales en cada localidad.
“Uno no puede dejar de hacerle la receta al abuelo que es hipertenso, que es diabético, que lo necesita”, manifestó, al explicar la preocupación que genera la posibilidad de que los reclamos terminen afectando a quienes necesitan asistencia médica.
Para el profesional, el conflicto no debe interpretarse únicamente como una discusión salarial, sino también como un problema que puede repercutir en la continuidad de la atención de los adultos mayores.
En ese marco, convocó a los propios afiliados a involucrarse en el reclamo y exigir respuestas para mejorar las condiciones del sistema. Sostuvo que los jubilados y pensionados son quienes pueden resultar más perjudicados cuando se interrumpe o dificulta el acceso a las prestaciones.












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