MÁS DE 100 JÓVENES DE LIBERTADOR INICIAN UNA PEREGRINACIÓN DE 120 KILÓMETROS HACIA LA VIRGEN DE RÍO BLANCO
La comunidad de la Parroquia Señor y Virgen del Milagro partirá este jueves 22 de octubre, después de la misa prevista para las 18, rumbo al Santuario de la Virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya. El padre Marcelo Yucra destacó que la caminata estará dedicada especialmente a los jóvenes y contará con unos 30 servidores, equipos de asistencia y una organización logística que incluye alimentación, cuidado del equipaje y acompañamiento durante el trayecto.
La fe, la solidaridad y el compromiso comunitario volverán a ponerse de manifiesto con la tradicional peregrinación juvenil que partirá desde Libertador General San Martín hacia el Santuario de la Virgen del Rosario de Río Blanco y Paypaya. El recorrido comprende aproximadamente 120 kilómetros, distribuidos en distintas etapas, hasta llegar al encuentro con la patrona de Jujuy.
El padre Marcelo Yucra, de la Parroquia Señor y Virgen del Milagro, confirmó que ya se inscribieron más de 100 jóvenes para participar de esta experiencia religiosa, que cada año convoca a integrantes de distintas comunidades.
“Como todos los años, la parroquia ofrece este momento lindo para compartir como comunidad, como Iglesia, y en este año tan especial dedicado a los jóvenes”, expresó el sacerdote.
UN RECORRIDO DE VARIOS DÍAS Y UNA ORGANIZACIÓN COMUNITARIA
La salida está prevista para este jueves 22 de octubre, después de la misa de las 18 en la parroquia. Desde Libertador General San Martín, los caminantes avanzarán por la Ruta Nacional 34 y realizarán distintas paradas en Fraile Pintado, Chalicán y San Pedro de Jujuy. Posteriormente, continuarán hacia La Mendieta y Carahunco, transitando por caminos provinciales, entre ellos la Ruta Provincial 56, para luego proseguir hacia el santuario. La llegada está prevista para el sábado al mediodía.
Para sostener el recorrido, la parroquia organizó distintos equipos de trabajo. Alrededor de 30 servidores acompañarán a los peregrinos y se distribuirán en tareas vinculadas con la preparación de alimentos, la atención de necesidades básicas, la asistencia de enfermería y el acompañamiento espiritual.
También habrá un grupo específicamente encargado del cuidado y traslado de los bolsos. De esta manera, los caminantes podrán realizar el trayecto llevando únicamente lo indispensable, mientras sus pertenencias quedan bajo resguardo y son trasladadas hasta los puntos de descanso.
En cada parada, los peregrinos podrán acceder a sus bolsos para asearse, cambiarse de ropa, renovar las medias o buscar los elementos personales que necesiten para continuar. Esta organización permite aliviar la carga durante la caminata y facilita la logística de una peregrinación que se extiende durante varios días.
“Se ha ido reforzando el servicio, la cocina, enfermería, espiritualidad, todo lo que implica también el buen llevar del peregrino y, sobre todo, para que se sienta bien”, explicó Yucra.
SEGURIDAD VIAL Y ASISTENCIA DURANTE EL CAMINO
Por las características del recorrido y el tránsito que circula por la Ruta Nacional 34, resulta fundamental extremar las precauciones para proteger a los caminantes y a quienes transitan por la zona.
La organización prevé el acompañamiento de la Policía y del SAME 107 para responder ante posibles eventualidades durante el trayecto. La asistencia sanitaria resulta especialmente importante frente al cansancio acumulado, las lesiones en los pies, la deshidratación u otras dificultades que puedan surgir durante una caminata prolongada.
Se solicita a los conductores circular con precaución, reducir la velocidad en los sectores donde haya peregrinos y respetar las indicaciones del personal que intervenga en el operativo, especialmente en los tramos de mayor circulación vehicular.
La experiencia requiere, además, una preparación responsable por parte de los caminantes, con calzado adecuado, hidratación y los elementos personales necesarios para afrontar las distintas jornadas.
UNA PEREGRINACIÓN PARA PEDIR POR LOS JÓVENES
Más allá del esfuerzo físico, el sacerdote remarcó que el sentido de esta caminata es poner en oración las necesidades de la comunidad, especialmente las situaciones difíciles que atraviesan muchos jóvenes.
Yucra mencionó su preocupación por las adicciones y por el sufrimiento emocional que afecta a adolescentes y jóvenes de la zona. En ese marco, destacó el trabajo que se intenta fortalecer junto a espacios comunitarios como Hogares de Cristo, con el propósito de ofrecer acompañamiento y contención.
“Esta peregrinación tiene este sentido: no solamente caminar por uno para pedir por uno, sino también por la necesidad de otro, especialmente nuestros jóvenes”, señaló.
El párroco consideró necesario generar espacios donde quienes atraviesan dificultades puedan acercarse, ser escuchados y encontrar ayuda, sin temor a ser juzgados. También subrayó la importancia del compromiso familiar y comunitario para acompañar a las nuevas generaciones.
“Estamos ahí para acompañarlos, para ayudarlos, y este camino también va a ser por ellos, para pedirle a nuestra Madrecita que los bendiga y les dé mucha fortaleza”, expresó.
Así, la peregrinación desde Libertador General San Martín hacia Río Blanco y Paypaya reunirá nuevamente a jóvenes, servidores y familias en una experiencia que combina devoción, esfuerzo compartido y solidaridad. Durante el recorrido, cada etapa será también una oportunidad para renovar la fe y pedir por quienes necesitan acompañamiento en su vida cotidiana.





















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