EFECTIVOS DE LA POLICÍA DE JUJUY SE CAPACITARON EN INTERVENCIÓN EN SITUACIONES DE CRISIS
La formación se desarrolló durante cinco días en Libertador General San Martín, con la participación de instructores de la Policía de Tucumán. El curso concluyó con un simulacro de toma de rehenes que permitió poner en práctica técnicas de intervención inicial, negociación y coordinación operativa.
El cuerpo de Infantería de la Unidad Regional 4 de la Policía de la Provincia de Jujuy finalizó el primer curso de Primer Interventor Policial en Situaciones de Crisis, una capacitación que se desarrolló del lunes 12 al viernes 16 de octubre en Libertador General San Martín y que estuvo destinada a efectivos policiales de los cuerpos de oficiales y suboficiales, con la participación de instructores especializados de la Policía de Tucumán.
La propuesta estuvo orientada a fortalecer las herramientas de actuación de los uniformados ante situaciones críticas, especialmente aquellas que requieren una primera intervención, el establecimiento de perímetros de seguridad, la comunicación con personas involucradas y la coordinación con los equipos especializados.
El subcomisario Darío Lemos, jefe del Cuerpo de Infantería de la Unidad Regional 4, explicó que el objetivo central fue establecer una base de conocimientos para el personal policial de Jujuy. “La idea de este primer curso que se dictó acá en Libertador fue dejar sentada una buena base”, sostuvo al realizar un balance de las jornadas.
Para concretar la capacitación, Lemos convocó a integrantes de la Dirección de Negociación Policial de las Fuerzas Especiales de Tucumán, quienes participaron como instructores durante los cinco días de formación.
El funcionario destacó especialmente la predisposición de sus colegas tucumanos, a quienes reconoció por haber viajado hasta Libertador para compartir sus conocimientos y experiencias con los efectivos jujeños. “Muy, muy agradecido con mis hermanos de Tucumán”, expresó, al mencionar la participación del subcomisario Ávila Campos, el oficial ayudante Vanegas y los cabos primeros Rodríguez y Sosa.
Según explicó, la presencia de estos especialistas permitió consolidar una instancia de aprendizaje que combinó conocimientos teóricos y prácticos, con especial atención a la intervención inicial y la negociación en escenarios de crisis.
UN ROBO FRUSTRADO Y UNA TOMA DE REHENES: EL EJERCICIO FINAL
La capacitación concluyó con una simulación que recreó una situación de alta complejidad: dos personas que se desplazaban en motocicleta y portaban armas de fuego protagonizaban un robo frustrado y emprendían la fuga, perseguidas por personal policial motorizado. Durante la huida, ingresaban a la cooperativa telefónica de la ciudad, donde tomaban como rehenes a dos personas que se encontraban en el interior.
El ejercicio permitió observar cómo debía desarrollarse la intervención desde los primeros minutos, cuando todavía no había llegado el equipo especializado.
“En ese momento empieza el accionar del primer interventor, que son los dos operadores de la motocicleta”, detalló Lemos. Los efectivos debían descender de los vehículos, resguardarse y comenzar el diálogo con los supuestos captores, mientras solicitaban refuerzos, el corte de las calles y la intervención de los equipos correspondientes.
La secuencia contempló la llegada del personal de Infantería y, posteriormente, de los negociadores, en una representación que buscó reproducir la coordinación necesaria entre las distintas áreas policiales.
Lemos explicó que los participantes del curso asumieron los diferentes papeles dentro del escenario, incluidos los de primeros interventores, captores, víctimas y personal encargado de establecer los perímetros de seguridad. De esa manera, los cursantes pudieron experimentar las exigencias de una situación crítica desde distintas funciones.
LA NEGOCIACIÓN COMO HERRAMIENTA PARA RESOLVER LA CRISIS
Uno de los momentos centrales del simulacro fue el inicio de la negociación, que estuvo a cargo del propio subcomisario Lemos, acompañado por los instructores tucumanos.
La situación planteada contempló diferentes reacciones de los supuestos captores. En una primera instancia, uno de ellos manifestó que ya no quería continuar involucrado en el conflicto, desistió de su actitud y liberó a la persona que mantenía como rehén.
La situación se tornó entonces más compleja, debido a que el segundo captor adoptó una conducta más agresiva y amenazante hacia la víctima. Frente a ese cambio, la negociación continuó con el objetivo de lograr que depusiera su actitud.
“Se logra una empatía con el mismo, desiste de su accionar y también logra liberar a su víctima”, relató Lemos al describir el desenlace del ejercicio.
Finalmente, el segundo involucrado dejó el arma en el suelo, se alejó de ella y siguió las instrucciones impartidas durante la negociación. Una vez concretada la entrega, el personal de Infantería avanzó con el procedimiento de arresto y traslado de los detenidos simulados hacia una zona segura, al igual que con el resguardo de las víctimas.
Toda la puesta en escena se extendió durante aproximadamente 26 minutos. Para el responsable del Cuerpo de Infantería, el desarrollo del ejercicio permitió comprobar la aplicación de los conocimientos trabajados durante las jornadas.
“La verdad que muy grato ver que todo salió bien y fue prácticamente lo que se esperaba de este ejercicio final”, señaló.
CINCO DÍAS DE FORMACIÓN PARA FORTALECER LA RESPUESTA POLICIAL
Al concluir la capacitación, Lemos destacó el compromiso de los cursantes y el aporte de los instructores que llegaron desde Tucumán. Consideró que la experiencia permitió avanzar en la preparación del personal para responder ante situaciones que requieren serenidad, comunicación y coordinación entre distintas unidades.
La figura del primer interventor resulta central en este tipo de escenarios, ya que los primeros efectivos que llegan deben procurar controlar la situación, preservar la seguridad de las personas y facilitar la intervención de los especialistas, evitando que la crisis se agrave.
En ese sentido, el curso buscó fortalecer la capacidad de respuesta inicial y la articulación entre los efectivos que intervienen en el lugar y los equipos de negociación e Infantería.
Con el ejercicio final realizado en Libertador General San Martín, la Policía de Jujuy cerró cinco jornadas de formación que dejaron como saldo una experiencia práctica de coordinación entre fuerzas provinciales. Para Lemos, el resultado fue satisfactorio y permitió cumplir con el objetivo de brindar nuevas herramientas al personal que deberá afrontar este tipo de intervenciones en el ejercicio de sus funciones.













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